VOLVER Laociotk estuvo allí
Chapeu YELLE
[Sala Heineken - 11 Diciembre 2008]
3 de la tarde.... sales de la oficina para des agarrotar el cuerpo en una clase de aerobic. De repente te das cuenta de que te plantan delante de un STEP que lo único que te provoca es miedo... no obstante, te dispones a darlo todo... hay que quemar calorías. Todo el mundo sabe que hoy en día la chicha no está bien vista (y nunca mejor dicho).

Texto y Fotos: Paula Páramo | Suena la música. Te gusta. Y esto significa que ¡has ganado un punto!, ya
que si sumas la perdida de calorías a que lo que suena en el ambiente te motiva, no hay nada que te pueda parar. Te dispones a empezar la clase con un subidón del quince... y de súbito todo cambia… te ves en medio de una sala llena de gente viendo bailar a la que se suponía era tu profesora. Ahí está YELLE dispuesta a que quemes al menos 3 kilos. Ni nada ni nadie va a hacer que la chica embutida (muy bien, por cierto), pueda hacerte bailar como si la vida se te fuera en ello.
Empieza con un tema rápido, muy de YOU ENJOY LIFE. Sólo hay una premisa: danza maldito danza. Sino, lo más probable es que la mirada del resto del público te fulmine. No es malo... sólo te incita a bailar. Serías el raro del local si no lo hicieras.
Continúa con temas cargados de buen humor y ritmos espectaculares. Todos esperamos A CAUSE DES GARÇONS... pero se hace esperar. Antes llegará JE VEUX TE VOIR que con su ácid
a letra incita a bailar lo que algunos llaman "el tango horizontal" (pocos hay como los argentinos, o eso dicen ellos...:)). Si miras al escenario tratando de encontrar a los que hace un segundo destacaban en la percusión junto a Julie Budet quien lo daba todo encima del STEP, digo... tarima… no lograrás encontrar más que manos alzadas dispuestas a agujerear el techo donde las luces atormentan a quienes tratan de pasar desapercibidos (por supuesto... ellos no saben que nadie se fija en su ritmo loco, ahora mismo únicamente hay ojos para la bailarina techtonica).
Tema tras tema las energías, como es lógico, se descargan como si se tratara de un móvil escacharrado... salto tras salto, canción tras canción, bailoteo tras más bailoteo, no hay quien aguante la vivacidad inigualable de la francesa. Deciden, entre los gritos del público que coreaban "otra otra", que ya es suficiente. Una cosa es romper el parquet, y otra hacer que a la mitad de la sala HEINEKEN les de un infarto.
No hay tiempo para bises, y tampoco demasiados temas. Ya han contaminado al personal de energía suficiente como para seguir la noche en locales colindantes (o no), así que desaparecen del escenario. Pero, ¿esto es todo? no puede ser... nos hemos quedado con ganas de quemar la pana más si cabe.
Y como evidentemente todos suponíamos, salen al escenario de nuevo y con ellos gritos de alegría que contagian a los más adormilados (alguno queda por la sala, pocos... pero los hay con trabajos agotadores...). Se plantan en la tarima con un temazo (creo recordar PARLE À MA MAIN), pero no es suficiente... algo falta. Nos quedamos con ganas de echar los restos. Y que mejor canción que JE VEUX TE VOIR que hacía 1 hora había hecho danzar a los menos adeptos y darlo todo a los grandes groupies. Si, lo hacen, consiguen que no suene repetitivo, sino que logran que lo que antes era una marabunta de brazos enloquecidos, sea ahora una marea de puños agradecidos que despiden al grupo en lo que será, a partir de ya, una noche inolvidable de la cultura musical de la capital.
Únicamente decir, chapeau YELLE... estaremos encantados de verte la próxima vez...