White Sensation en Madrid: luz y sonido en armonía
[Sábado - 22 Noviembre 2008]
La ciudad de Madrid logró entrar, por fin, en el circuito de uno de los mejores espectáculos de música electrónica del mundo. Un evento alejado de los esteriotipos ligados a este tipo de música; con calidad y buen gusto. Además, nadie parecía no estar pasándolo pipa!

Texto: Jorge Escohotado / Fotos: Amaya Herrero | El que pensase que el evento White Sensation iba a ser una gigantesca rave, estaba totalmente equivocado. El Palacio de los Deportes no se pareció en nada a una macrodiscoteca de la ruta del bakalao, ni a las sesiones de última hora de cualquier festival de verano.
Lejos de todo ello, White Sensation regaló a Madrid uno de los eventos mejor producidos que han pasado por la capital. Con una ambientación impresionante, pero sin caer en lo excesivo, y sobre todo, en lo hortera. Además, ha conseguido uno de los mayores logros que se pueden alcanzar en esta ciudad: que la música en el Palacio de los Deportes suene perfecta, sin distorsiones, zumbidos ni rebotes.
El escenario, localizado en el centro del pabellón, en lugar de un extremo, dejaba mucho más espacio en la pista para que la gente pudiera bailar y asistir al espectáculo. Bolas azules como burbujas y medusas colgaban de los grandes techos del Palacio de los Deportes sobre la cabina circular del DJ, y una enorme pasarela a lo largo de la pista lanzaba agua, fuego y luces sobre los asistentes.
Desde las gradas,la vista eraaún más espectacular. Porque además de toda la puesta en escena, otro elementodaba aSensation un nuevo toque espec
ial. Es impresionante ver todo un pabellón repleto de gente vestida de blanco. Una visión que recuerda a esas películas futuristas que muestran sociedades viviendo en paz y armonía, escondidas en algún rincón del planeta; el último reducto de civilización que no se han podido cargar las máquinas, los extraterrestres o el desastre nuclear.
Una sociedad en armonía. Quizá se deja uno llevar por las imagenes; pero realmente es una buena manera de describir el ambiente de White Sensation. No es facil llenar un pabellón con decenas de miles personas venidas de toda España, y que no haya ni una sola pelea. "¡Ojalá todas las veces fuera así!", nos comentaba uno de los guardias de seguridad del Palacio de los Deportes. Un amigo lo veía de esta manera: "Es increible; vistes a una persona de blanco y pierde cualquier agresividad".
El evento comenzó con horario europeo; a las 20.30 la fiesta ya estaba montada. El turno le tocó a Erik E., AbelRamos y al magnífico Martin Solveig. Ellos poninan el sonido a todo el espectáculo que giraba sobre las cabezas de los asistentes. Sin duda el momento álgido del espectáculo fue el Mega mix ("Una mega-muvi", decían por ahí), con bailarinas sincronizadas movéendose bajo chorros de agua en la enorme pasarela. Las pantallas anunciaron después a Derrick May, y después al holandés
Sander van Doorn, que fue capaz de llevar el evento hasta las tres de la madrugada sin que apenas se pudiese dar uno cuenta.
Había que pasar también por la VIP Room, un segun
do espacio más pequeño, blanco como todos los asistentes, donde dar un poco de descanso al bombardeo de los sentidos. Un ambiente mucho más familiar; tanto que hasta una de las amigas del DJ se decidió a subirse a cabaliito del pincha holandés mientras éste seguía controlando los platos.
Sensation colgó el cartel de lleno. Pero su máximo logro fue la asusencia de avaricia. Pese a no quedar entradas, en el interior había espacio suficiente para todos. Sin aglomeraciones, con espacio para hablar y bailar sin empujones.

Quizá pase mucho tiempo hasta que Sensation vuelva a Madrid. Los que asistieron se llevan un buen recuerdo, y también una esperanza, como esa visión de una sociedad en armonía. Algún día, tras el desastre nuclear, el dominio de las máquinas o la invasión extraterrestre, habrá un White Sensation.