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Natasha Atlas, la fusión es posible

El pasado 8 de mayo todos los que asistimos a la sala Heineken (antigua sala arena) pudimos comprobar que la fusión entre el mundo árabe y el occidental no sólo es posible, sino que tiene unos resultados maravillosos. Durante casi dos horas pudimos fluir entre escalas árabes así como saltar a ritmo de hip-hop y llegar a la euforia con solos de darbuka y batería.

[Laociotk - 08/05/2006]

natasha atlas

Una repleta sala Heineken daba cuenta el pasado viernes del poder de convocatoria de la mujer que, junto a Transglobal Underground y Jah Wobble, inspirase la etiqueta “Etno-techno”. Desde que iniciase su carrera en solitario, Natacha Atlas parece haber querido adoptar la tarea de difundir los sonidos y las tradiciones que van desde el magreb hasta la India y difundirlos por todo el mundo, haciendo olvidar los tópicos occidentales y sirviendo de nexo con géneros contemporáneos. Tradición y modernidad unidas, podría ser su lema.

Tras experimentar con el pop, el ambient o el drum’n bass, con Mish Maoul Atlas ha decidido volver la vista atrás y recuperar las raíces de la música con la que creció, completando su trabajo más tradicional hasta la fecha. La mujer que se definiese a si misma como una “franja de gaza humana”, en referencia a sus orígenes árabes, sefardíes y europeos, se ha convertido junto al argelino Khaled en la mejor embajadora de la tradición musical árabe en todo el mundo, algo que se pudo comprobar fácilmente con la respuesta de un público

Con los acordes de Ashwa, comenzó un auténtico festín rítmico (batería, bajo y percusión perfectamente engrasados) en busca de la hipnosis colectiva. Y es que si algo caracterizó su actuación en Madrid (salvando un interludio más calmado) fueron los aires festivos que predominaron durante toda la noche. Música física a la que la voz de Atlas dota de una dimensión espiritual y reflexiva.

Acompañada de una corista con aires de Missy Elliott y una sorprendente facilidad para el beatboxing, repasó buena parte de su discografía, desde el ya lejano Halim(1997) -con Moustahil y Amulet-, hasta Something Dangerous, su trabajo más “occidental” –colaboraciones con Sinéad O’Connor y Niara Scarlett incluidas-, del que recuperó Eye of The Duck y su estupenda lectura de James Brown, Man’s World.

Precisamente otra versión, la del clásico de Screamin’ Jay Hawkins I Put A Spell On You, sirvió para cerrar la primera parte del concierto, que dejaba con ganas de más a un público entregado durante toda la noche. Natacha volvía al escenario para redondear la actuación con Mawa y Mon Amie La Rose, recuperada esta última de su álbum Gedida. Gran punto final a un concierto en el que el ritmo apenas bajó en ningún momento. Larga vida a la reina de oriente.

Guillermo Arenas

Por su parte, Alex Escohotado, en nombre de Laociotk quiso agradeceles tan estupenda actuación a los músicos que acompañaban a Natasha y... os podéis imaginar cómo acabó. Pues con una estupenda juerga con el bajista, Steve, y el batería del grupo. Ambos querían disfrutar de la noche madrileña y de las "pretty girls" que la pueblan, nadie mejor que Alex para mostrársela. Cuando me fui del Taboo a las 6:30 de la mañana todavía vi a Steve echándose un dancing.
Desde Laociotk te mandamos un saludo Steve, un auténtico caballero inglés que nunca sale de casa sin su calzador...

Álex Escohotado

- http://www.natachaatlas.net/