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Ipod Nano
Coge todo lo que adoras del iPod y comprímelo. Y ahora comprímelo
otra vez. Con modelos de 2 GB (500 canciones) y 4 GB (1.000 canciones) por un
precio desde 199 € (IVA incl.), el iPod nano, que es tan fino como un lápiz,
comprime toda la vivencia iPod en un diseño de tamaño imposible. Es tan pequeño
que llevará tu música a lugares con los que nunca has soñado.

Cree lo que escuchas.
Puedes llamarlo asombroso, increíble o incluso imposible. Ahora cógelo y
obsérvalo sobre la palma de tu mano; deslúmbrate con la brillante pantalla en
color; acaricia la rueda de clic. Ponte
los auriculares y sube el volumen de tu música. Ahora está muy claro: es todo un
iPod.
Es capaz de guardar hasta tres días de música y funcionar hasta 14 horas con
una sola carga (1). Muestra la portada en color del álbum que estás
escuchando en cada momento. Se hace cargo de tus fotos, podcasts y audiolibros.
Se sincroniza impecablemente con iTunes. Admite una miríada de accesorios para el
iPod. En pocas palabras: el iPod nano es 100 % iPod. Y aún le sobra.
Un toque y listo
La rueda de clic del iPod nano pone la música al alcance de tus dedos. Haz
clic para avanzar, retroceder, reproducir, detener o acceder a los menús.
Utiliza la superficie sensible al tacto para controlar el volumen o buscar una
canción. Podrías hacerlo hasta con los ojos cerrados. Pero con lo precioso que
es tu iPod, ¿quién se atrevería?
Estilista musical
Añade accesorios a tu
iPod nano mediante el conector para base Dock y la clavija de auriculares y tu
música siempre te acompañará: en casa, de paseo e incluso en el coche. Sin duda,
en su clásico tono blanco o en el elegante color negro, por sí solo el iPod nano
ya es el accesorio perfecto.
Hasta 4 GB (2) de almacenamiento sin saltos en un iPod peso pluma te permiten
llevar prácticamente tres días de música colgados del cuello o hacer deporte con
1.000 canciones en el brazo. Ahora que puedes llevar tu música contigo a todas
partes (3), ¿quién sabe hasta dónde llegarás?
Manuel Sanchez-Blanco
¿Tienes alguna duda? Pregúntale a él, sí sí, a Manuel
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