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Smaller, poorer, cheaper, sobran las palabras
[Circo Price - 5 Noviembre 2008]
Bajo el nombre de “Smaller, poorer, cheaper” el grupo australiano Acrobat hace su debut dentro del ciclo Miradas de circo. Luces, sombras, música y movimiento son las características con las que el grupo australiano de ACROBAT quisieron sorprender al público del Circo Price. Aplausos por favor!

Texto y Fotos: Esther Campón | ‘Acrobat en Circo Price'. Cuando llegas al teatro y comienza la función toda la acción sugerida por los actores es intensificada gracias al tratamiento musical y de ilum
inación, con sus juegos de luces y sus sombras. Tanto la luz como, en determinados momentos, la ausencia de esta nos hace introducirnos dentro de la acción, nos influye y nos provoca. Bajo la estética del caos iniciamos este montaje teatral de lo sugerido y lo sugerente y que laociotk tuvo el placer de poder ver.
Los elementos utilizados no son solamente los instrumentos clásicos del circo, como son el trapecio, la cuerda floja, las cuerdas a modo de telas aéreas, sino que encontramos elementos que quieren provocar al espectador. Una aspiradora succionando el pecho de la acróbata, fluidos a modo de sangre sobre otro de ellos, también vemos como el fonambulista toma su desayuno derramándolo todo a la vez, claro esta, que es capaz de conseguir ese desequilibrio equilibrado.
La primera de las actuaciones nos provoca por su estética y su actitud ante el público, acida y con tintes que recuerdan a la ultra violencia, reflejada en la naranja mecánica.
La misma acróbata utilizara el trapecio haciendo un alarde de dominio del aparato.
El segundo de los trabajos realizados con un toque más cómico nos acerca otra vez al cielo, después de hacer un show que provoca las risas del público. Esta vez el aparato utilizado será una soga a modo de telas circenses. Lo que más nos provoca es la utilización de elementos ajenos a la técnica para incitar al público,
como es el derramamiento de “sangre” sobre el acróbata para finalizar el número como un cuerpo caído.
El último de los artistas utilizará la técnica y la comicidad en la misma actuación. Esta es la menos provocante de las actuaciones, la más amable. El funámbulo comienza su día desayunando y derramándolo todo para el disfrute y la carcajada de los asistentes, como se pone perdido tiene que ducharse, cambiarse de ropa y todo sin caerse de una cuerda milimétrica.
Todas estas actuaciones están aliñadas con números acrobáticos y gimnásticos que hacen darnos cuenta de la maestría y fuerza que poseen estos artistas.
El montaje musical es imprescindibles, ronquidos al compás del funámbulo, música acelerada e intensa para la carrera mas rápida sin recorrer apenas unos centímetros, la música que incitaba al nerviosismo en el primer número o también la música cómica que hacia mas cómica la actuación del corredor. Su tratamiento cuidado y m
inimizado al máximo da el toque de calidad a un espectáculo perfecto.
Trapecio, cuerda, funambulismo, acrobacias que se acercan al concepto de contorsionismo porque sus cuerpos se doblan sin más impedimento.
La función ha finalizado y seguro que no deja indiferente a nadie.