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Cold War Kids visitan Madrid, sala Moby Dick
[Moby Dick - 25 Noviembre 2008]
25 de noviembre, 9 de la noche… abren las puertas de la sala moby dick, y una cantidad importante de personas se lanzan hacia el interior con ganas de buena música. Y la noche no defrauda.

Texto y Fotos: Iván Ramos y Paula Páramo | 'Cold War Kids en Moby Dick'. Empieza antes de lo esperado con aht
alin, grupo islandés invitado como teloneros del cuarteto californiano. Cuatro integrantes, 3 chicos, entre ellos el cantante, y una chica a la tuba, instrumento que acompaña a la batería con ritmos interesante. Un sonido ligero, melódico… extraño, sobre todo por el lenguaje… No defrauda la entrada al plato caliente, que salía al escenario sobre las 10 de la noche.
Cold War Kids visitaban por primera vez de capital para presentar su segundo y recién estrenado trabajo. Había muchas ganas de ver a estos chicos de Long Beach en directo y prueba de ello es que varias semanas antes del concierto ya no quedaba ninguna entrada a la venta… ¿cumplieron con las expectativas?
La sala completamente llena, el personal expectante y se nota cierta inquietud en el ambiente. Hay muchas ganas de ver, por fin, a este grupo de Indie Rock americano en acción.
Comienza el concierto y, todo hay que decirlo, un poco más lento de lo esperado… Nathan Willett (vocalista del grupo) abre el repertorio sentado al piano, muy bien acompañado por Jonnie Russel (guitarrista) y Matt Maust (bajista). Nos demuestran la complicidad lograda tras años de ensayos, transmitiendo
seguridad en el escenario. Se expresan de forma contundente, animando, aún con ritmos lentos, a los asistentes, y es que estos cuatro chicos no paran ni un segundo encima del escenario de la conocida sala madrileña, pese al reducido tamaño de la misma.
El concierto va transcurriendo y creciendo en intensidad, gracias en parte a la acertada selección de canciones con la que nos deleitan, pero… de repente… se apagan las luces, todos nos quedamos impertérritos, quietos, no se mueve ni un alma, y nuevamente de sopetón dos linternas alumbran las caras de los atónitos asistentes. Descansamos… no se ha terminado… y nuevamente se escuchan palmas y tarareos.
Los temas lentos que siguieron al juego de luces pararon en cierto sentido el ritmo del concierto, y no sería hasta Hospital Beds cuando la sala volviera a retumbar. Los componentes, que, como decíamos, no dejaron de moverse por el escenario, en el tema, uno de los más ingeniosos del grupo, saltaron, brincaron, se dieron patadas y collejas, levantando el ánimo de aquellos que sucumbieron en los últimos 10 minutos.
Combinaron canciones del nuevo álbum que sonaron realmente bien. Temas como Rilief, o la más animada del disco “Something Is Not Right With Me”, intercalados con los famosos temas del primer disco, manteniendo en vilo al personal durante todo el concierto. We Used to Vacation, Hung Me Up to Dry, y Hospital Beds fueron los temas más jaleados por el público… pero, en la recta final nos deleitan con un segundo bis, y última canción del concierto. Una elección curiosa, por la que nunca hubiéramos apostado como cierre: Saint John, pero no la buena implementación en directo y la coordinación de sonidos acústicos realizados por todos los integrantes con la que imprimieron un gran ritmo a la canción, hizo del tema la mejor elección posible…
Este grupo nos ha dejado muy buen sabor de boca. Un directo contundente, bien trabajado que te deja con ese puntito de “¿y no tocarán por aquí mañana?”… como dijeron al concluir la actuación: “esperamos volver a Madrid…” y nosotros esperamos que vuelvan, ya que estos chicos de la guerra fría, nos han dejado calentitos.